Saturday, July 18, 2015

A las 5pm

Ahí va Lucía, en su mejor amigo de las 5pm, el transporte público, y aunque esta vez hace el mismo recorrido de todos los días, hoy se da cuenta que va por aquellas calles de las que sólo tiene memoria nocturna.
Ella se acostumbró a andar el centro de la ciudad bajo las luces de la noche, con licor, otras drogas incluidas y en auto particular.
Esta vez se da cuenta que son las mismas calles, pero con más claridad, con algunos adoquines faltantes, con muchas personas demás; a esta hora y desde bastantes noches atrás, no se siente protagonista de la vida de su adorada ciudad, y allí parada, sujetándose fuerte, se da cuenta que desde hace rato no es protagonista de nada.
...el bus continúa su ruta...


Sunday, July 12, 2015

Ausencias...


Guayabas de testigo…


¿Cuál es tu reacción cuando un gran amig@ te dice que está mal, que tiene “x” problema, que está deprimido?
No se uds, pero yo corro en su auxilio, me entrego en cuerpo y alma y siempre siempre siempre recurro a un dulcito, un chocolate, una frutica, licor, algo que le ayude con sus penas.

Alguien una vez me contó, que a ella se le atravesaron unas guayabas bonitas y frescas, o quizás ella le agregó esas cualidades para asegurarse que ayudarían en la salvación.

Aquella mujer se sometió a una ciudadanía de a pie extrema, en tierras desconocidas, pero lo logró!
Y cuando llegó cual princesa a salvar al príncipe de la torre, con sus fruticas frescas y la mejor sonrisa, taraaaannnnn recibió una gran y no agradable sorpresa, la puerta del palacio fue abierta por alguien totalmente inesperado, resulta que se le adelantaron, el dragón ya estaba muerto y otra persona se llevaba los créditos del rescate, le dijeron “aquí sobras tú y tus guayabas”.

Pobres guayabas, ¿se habrían imaginado que iban a presenciar tal humillación? Seguramente se pudrieron en el instante por la pena ajena, y lo peor es que las abandonaron allí, donde nadie las esperaba, donde nadie las quería.


Así que ya sabemos, si no estamos dispuest@s a lanzarle las guayabas por la cabeza a quien se lo merece, mejor haz el ridículo solita y sin testigos.


Tuesday, July 7, 2015

Un domingo demasiado domingo…

Si eres de las personas para quienes “domingo” significa descansar, comer lo que haya, esperar que alguien más cocine o salir rapidito a comprar algo, ver pelis o cualquier cosa que se te atraviese en la TV, pues bienvenid@, eres de este club…
Quieres que el día dure eternamente, no quieres pensar que al día siguiente vuelves a la nefasta rutina, prefieres ignorar todas esas actividades que dejaste para el fin de semana y que decidiste no hacer por cualquier motivo, y bueno ya es domingo, ya es tarde. Al parecer cualquier cosa es mejor que ocuparte de las tareas que planeaste para tus días libres.

Particularmente los domingos me duelen… si, y casi literalmente. Es una melancolía indescriptible, una necesidad de estar sola, de no escuchar voces distintas a las del televisor, es un día para rogar con toda mi alma que algo suceda que me permita no salir a trabajar el lunes, pero al mismo tiempo aparece el anhelo de estar acompañada de esa persona, de ti.

Los domingos odio el gentío, pero la soledad…  sabemos que pensar tanto en uno mismo no siempre es bueno. Los demonios están en la constante espera de esa mínima rendijita por donde salir y joderte.
Hace poco leí que cuando extrañas a alguien, realmente lo que más extrañas son las experiencias y los momentos que viviste con esa persona, ¿será cierto? Porque si es así, entonces no te extraño, pero maldita sea como extraño los domingos a tu lado.


Mis domingos nunca han sido una fiesta, pero ahora que no te tengo son demasiado domingos...


Wednesday, July 1, 2015

Porque predecirte duele...


Ciudadana de a pie


Amanece un poco más temprano que para los demás, la hora del despertador, la de todos los días, te hace preguntarte mil veces lo mismo; te enfrentas a la calle, con bolso de mano, bolso donde llevas tu almuerzo, ¿haces ejercicio? Pues el bolso con la ropa te acompaña también, ¿tuviste que trabajar desde casa? Agrégale la portátil de la empresa, y si eres como una de mis amigas, la colchoneta de hacer yoga se une al combo…


Caminas a la parada, a donde llegas como si fueran las 4pm, cansada, sudada e incrementando la lista de preguntas que empezó hace unos 35min.

Tuviste suerte! Encontraste transporte rápido, agradeces al universo y a los dioses del Olimpo. Te montas. Como toda experta sabes que lo primero es buscar de donde sujetarte, para evitar que la “amabilidad” del chofer que arranca a penas pones un pie en el estribo haga que tu colección de bolsos se convierta en el ornamento del bus, vans, rapidito o lo que sea donde vayas guindando.

Poco a poco empiezas a ubicar tus acompañantes: bolso de laptop y deportivo en el piso y entre los pies porsia, los demás se mantienen en tu fiel hombro, todo a una distancia milimétricamente calculada de modo que te de chance de tomarlos de un solo movimiento cuando alguien diga “en la parada” y tengas que bajarte (porque en el pasillo no caben ambos).

Llegaste! Es tu turno de pedir la parada… espero que tengas el pasaje en un bolsillo de fácil alcance, sino, el procedimiento para sacar el dinero del bolso de mano es otra historia.
 Tu y toda tu guardería caminan 1, 2, las cuadras necesarias para llegar al sitio donde… tomaras el segundo bus, ese que finalmente te dejará en tu destino último.

Cual canción, repites el coro.

Cantas victoria cuando por fin llegas al llegadero, sueltas sin temor todo lo que traes, te peinas, sacas el fiel splash que te quita el olor a rapidito y algunas hasta se maquillan, pones el aire de la oficina a mil y te das cuenta que apenas son las 6.54am y que tu día laboral está por comenzar.

…Y si pensaste lo triste y mierda que fue tu amanecer o el de las que vivimos esto a diario, wait a minute!!! Siempre puede ser peor, la época de lluvia existe y ha llegado ladies! Welcome to the jungle ;)


Mariale por fin se atrevió


Bastantes años queriendo matar la curiosidad, queriendo mostrar lo que siempre queda en documentos word y que muchas veces termina en la papelera de reciclaje...
Veamos qué ocurre con este experimento, que empecé a considerar seriamente par de meses atrás con mis experiencias diarias de "ciudadanía de a pie" = gente pela bola que no tiene carro; y el detonante fue el maldito despecho y odio/decepción por las benditas relaciones amorosas...

Cambio y fuera!