Sunday, July 12, 2015

Guayabas de testigo…


¿Cuál es tu reacción cuando un gran amig@ te dice que está mal, que tiene “x” problema, que está deprimido?
No se uds, pero yo corro en su auxilio, me entrego en cuerpo y alma y siempre siempre siempre recurro a un dulcito, un chocolate, una frutica, licor, algo que le ayude con sus penas.

Alguien una vez me contó, que a ella se le atravesaron unas guayabas bonitas y frescas, o quizás ella le agregó esas cualidades para asegurarse que ayudarían en la salvación.

Aquella mujer se sometió a una ciudadanía de a pie extrema, en tierras desconocidas, pero lo logró!
Y cuando llegó cual princesa a salvar al príncipe de la torre, con sus fruticas frescas y la mejor sonrisa, taraaaannnnn recibió una gran y no agradable sorpresa, la puerta del palacio fue abierta por alguien totalmente inesperado, resulta que se le adelantaron, el dragón ya estaba muerto y otra persona se llevaba los créditos del rescate, le dijeron “aquí sobras tú y tus guayabas”.

Pobres guayabas, ¿se habrían imaginado que iban a presenciar tal humillación? Seguramente se pudrieron en el instante por la pena ajena, y lo peor es que las abandonaron allí, donde nadie las esperaba, donde nadie las quería.


Así que ya sabemos, si no estamos dispuest@s a lanzarle las guayabas por la cabeza a quien se lo merece, mejor haz el ridículo solita y sin testigos.


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