Amanece un poco más temprano que para los demás, la hora del despertador, la de todos los días, te hace preguntarte mil veces lo mismo; te enfrentas a la calle, con bolso de mano, bolso donde llevas tu almuerzo, ¿haces ejercicio? Pues el bolso con la ropa te acompaña también, ¿tuviste que trabajar desde casa? Agrégale la portátil de la empresa, y si eres como una de mis amigas, la colchoneta de hacer yoga se une al combo…
Caminas a la parada, a donde llegas como si fueran las 4pm, cansada, sudada e incrementando la lista de preguntas que empezó hace unos 35min.
Tuviste suerte! Encontraste transporte rápido, agradeces al universo y a los dioses del Olimpo. Te montas. Como toda experta sabes que lo primero es buscar de donde sujetarte, para evitar que la “amabilidad” del chofer que arranca a penas pones un pie en el estribo haga que tu colección de bolsos se convierta en el ornamento del bus, vans, rapidito o lo que sea donde vayas guindando.
Poco a poco empiezas a ubicar tus acompañantes: bolso de laptop y deportivo en el piso y entre los pies porsia, los demás se mantienen en tu fiel hombro, todo a una distancia milimétricamente calculada de modo que te de chance de tomarlos de un solo movimiento cuando alguien diga “en la parada” y tengas que bajarte (porque en el pasillo no caben ambos).
Llegaste! Es tu turno de pedir la parada… espero que tengas el pasaje en un bolsillo de fácil alcance, sino, el procedimiento para sacar el dinero del bolso de mano es otra historia.
Tu y toda tu guardería caminan 1, 2, las cuadras necesarias para llegar al sitio donde… tomaras el segundo bus, ese que finalmente te dejará en tu destino último.
Cual canción, repites el coro.
Cantas victoria cuando por fin llegas al llegadero, sueltas sin temor todo lo que traes, te peinas, sacas el fiel splash que te quita el olor a rapidito y algunas hasta se maquillan, pones el aire de la oficina a mil y te das cuenta que apenas son las 6.54am y que tu día laboral está por comenzar.
…Y si pensaste lo triste y mierda que fue tu amanecer o el de las que vivimos esto a diario, wait a minute!!! Siempre puede ser peor, la época de lluvia existe y ha llegado ladies! Welcome to the jungle ;)
Poco a poco empiezas a ubicar tus acompañantes: bolso de laptop y deportivo en el piso y entre los pies porsia, los demás se mantienen en tu fiel hombro, todo a una distancia milimétricamente calculada de modo que te de chance de tomarlos de un solo movimiento cuando alguien diga “en la parada” y tengas que bajarte (porque en el pasillo no caben ambos).
Llegaste! Es tu turno de pedir la parada… espero que tengas el pasaje en un bolsillo de fácil alcance, sino, el procedimiento para sacar el dinero del bolso de mano es otra historia.
Tu y toda tu guardería caminan 1, 2, las cuadras necesarias para llegar al sitio donde… tomaras el segundo bus, ese que finalmente te dejará en tu destino último.Cual canción, repites el coro.
Cantas victoria cuando por fin llegas al llegadero, sueltas sin temor todo lo que traes, te peinas, sacas el fiel splash que te quita el olor a rapidito y algunas hasta se maquillan, pones el aire de la oficina a mil y te das cuenta que apenas son las 6.54am y que tu día laboral está por comenzar.
…Y si pensaste lo triste y mierda que fue tu amanecer o el de las que vivimos esto a diario, wait a minute!!! Siempre puede ser peor, la época de lluvia existe y ha llegado ladies! Welcome to the jungle ;)
Con una laptop en transporte público? de pana?
ReplyDeleteSi, de pana
DeleteCuando leí laptop en bolso de laptop comprendí el título del artículo , en ese momento paso de historia de aventura a accion y suspenso
ReplyDeleteMari sabes que acabo de empezar un blog para la comunidad de inmigrantes ( www.conlospanas.com ) , estoy seguro que tu tienes muchas hostorias del exterior que contar , te invito a q lo visites .
Las imágenes me extrapolaron a la escena. Muy sentidas las palabras, muy Mariale. Leerte fue estar parado en el mismo ruta.
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